Me he formulado a mí mismo tres preguntas para tratar de explicar de qué se trata mi blog.
Luis Rizzieri: Cuéntanos, Luis, ¿de qué se trata tu blog?
Luis Rizzieri: Es un cuaderno de ejercicios dedicado a guionistas, tiene la finalidad de despertar su curiosidad y gusto por la calidad narrativa subyacente en toda trama. Plantea semanalmente un ejercicio relacionado con una situación escénica, otro sobre la descripción de oficios, otro más sobre síntesis periodística y uno más sobre el poder sugestivo de los tankas.
LR: ¿Qué es un tanka?
LR: El tanka es un poema tradicional japonés de 31 sílabas, muy poderoso por su poder de síntesis, simplicidad y sugestión. Consta de cinco versos de cinco, siete, cinco, siete y siete sílabas. Se distingue de otro tipo de versos por su alejamiento de los temas de la poesía tradicional japonesa (la serenidad, la soledad, el estoicismo, la nostalgia, la cuita amorosa o el patetismo del paisaje), creando imágenes poéticas de hiperrealismo y cotidianidad, muy útiles para un guionista, pues la materia prima de su relato es justamente la brevedad.
LR: ¿Quién califica los resultados de los ejercicios?
LR: Depende del número de resultados que me envíen por correo, si en una semana llegan más de diez resultados, publico los diez que más me gustaron. Si llegan menos, los publico todos. Si nadie envía nada, pues nada se publica. Si habiendo recibido más de diez resulta que no logro decidir cuáles debo publicar, consulto a mi consejo editorial, constituido por mi gato, mi perro y mi hurón.
Bueno, pues, muchas gracias a mí por mis respuestas y a mí por preguntar.
Comentarios a: luisrizzieri@gmail.com
Suerte
LR
Consejos, orientación y promoción para escritoras y escritores amateurs y en ciernes
lunes, 30 de noviembre de 2009
domingo, 29 de noviembre de 2009
Los poemas tontos de Natasha Robot
Una de las ventajas de la literatura en Internet es que, a diferencia de la literatura depositada, comercializada y conservada en papel, no compromete irresponsablemente recursos valiosos. De modo sencillo, sin tener que someterse al dictamen de críticos o consejos editoriales cualquiera puede "publicar" cuanto le venga en gana, por ejemplo aquel libro de poemas de nuestra más noble y cursi inspiración que siempre quisimos fotocopiar y empastar decentemente para hacer un regalo a los amigos y la familia. Hoy, con la "magia" de unos cuantos clics, uno puede abrir un blog y hacerlo sin invertir una suma que nunca tendremos.
Y si nuestras publicaciones ya no dependen de la decisión de supuestos especialistas externos ¿por qué tendríamos que sujetarnos a cánones, requisitos y especificaciones o estándares ajenos? Podemos ahora hacer justamente lo que se nos antoje, sea considerado o no por el resto del mundo algo bello, artístico o digno de compartir. El escaparete no obliga a nadie a permanecer mirándolo.
Habrá quien diga que paradójicamente de este modo ya no se cierra el círculo de escritura-lectura que antaño hacía del arte de teclear o garabatear un texto una "correspondencia" gustosa, sino que hemos obtenido un gigantesco, escandaloso y ancho salón de los monólogos y soliloquios. Otros muchos en cambio no creerán que esto del Internet se ha vuelto una rotunda inutilidad. Tal es el caso de Natasha Robot (ni siquiera sabemos su verdadero nombre), una voz que afirma en su propio blog que escribe "poemas tontos". Ella misma explica:
Y si nuestras publicaciones ya no dependen de la decisión de supuestos especialistas externos ¿por qué tendríamos que sujetarnos a cánones, requisitos y especificaciones o estándares ajenos? Podemos ahora hacer justamente lo que se nos antoje, sea considerado o no por el resto del mundo algo bello, artístico o digno de compartir. El escaparete no obliga a nadie a permanecer mirándolo.
Habrá quien diga que paradójicamente de este modo ya no se cierra el círculo de escritura-lectura que antaño hacía del arte de teclear o garabatear un texto una "correspondencia" gustosa, sino que hemos obtenido un gigantesco, escandaloso y ancho salón de los monólogos y soliloquios. Otros muchos en cambio no creerán que esto del Internet se ha vuelto una rotunda inutilidad. Tal es el caso de Natasha Robot (ni siquiera sabemos su verdadero nombre), una voz que afirma en su propio blog que escribe "poemas tontos". Ella misma explica:
Natasha Robot escribe poemas tontos. La poesía suele buscar un efecto de empatía sentimental con su lector. Los poemas de Natasha Robot buscan justo lo contrario. Algunos críticos tachan su poesía de antipoesía, otros sencillamiente le niegan cualquier atributo poético. Como quieran, ése no es el punto. Sus poemas tontos tienen cierto regustos a queso raclette y cable galvanizado de la serie 6 por 19. Muchos otros personajes célebres antes de que Natasha Robot supiera siquiera leer y escribir ya habían incursionado en el género de poemas tontos, especialmente en las letras de muchísimas canciones. Por ejemplo, Janis Joplin: Oh lord won't you buy me a Mercedes Benz / My friends all drive Porsches / I must make amends / Worked hard all my lifetime / No help from my friends / So oh lord won't you buy me a Mercedes Benz / Oh lord won't you buy me a color TV / Dialing for dollars is trying to find me / I wait for delivery each day until 3 / So oh lord won't you buy me a color TV...Lo bello del Internet es que Natasha Robot no ha gastado una sola hoja de papel difundiendo su trabajo. La Jijuna Literaria, por lo pronto, ya se ha hecho fan de sus poemas.
sábado, 17 de octubre de 2009
Más que escribir hay que leer
Con la democratización de los medios de difusión de la escritura electrónica hoy en día cualquiera pude publicar en un blog sus cuentos, sus ensayos, sus novelas, sus poemas... También hay más lecturas gratuitas al alcance de todos por este mismo medio. Pero con esta democratización ha comenzado al mismo tiempo a tejerse una paradoja: todos queremos escribir, nadie quiere leer. Antes del Internet el escritor le dedicaba mucho tiempo a la verosimilitud, estudiaba medicina, fisiología, leyes, periodismo, política... temas útiles para sus tramas. También aplicaba los conocimientos de la carrera que abandó para dedicarse a la literatura: arquitectura, ingeniería, música, contaduría, etcétera. Hoy los escritores no dedican tiempo a la lectura ni a la formación, si bien los hay también que son lectores de tiempo completo y, más aún, promotores de tiempo completo de la lectura y la información.
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